viernes, 3 de enero de 2020

REFLEXIÓN


FILOSOFAR


La filosofía podría considerarse la madre de todas las ciencias. Pues, de ella nacieron la mayoría de las ciencias que hoy estudian en el aula. Pero, no por ello podemos dejar a la Filosofía en un segundo plano, como algo obsoleto que ya no aporta.
La Filosofía desarrolla la capacidad de pensamiento crítico y reflexivo analítico. Aporta al alumno una visión ética y una orientación moral, de lo que acontece y sus formas de actuar ante ello. Así, lo describía también Joan Méndez, profesor de Filosofía en el San Juan Bosco de Barcelona, en una entrevista a el diario, “La Vanguardia”, en 2015. La filosofía se nos presenta como una hermenéutica de lo real. Esto nos empuja a una parte práctica de la Filosofía.
Para, que el alumno que estudia Filosofía desarrolle la capacidad de filosofar, el profesor debe enseñarle a filosofar.
Primero el alumno debe adquirir una serie de competencias filosóficas:
·         Profundizar: profundizar en los problemas. En qué quiere decir cada concepto, por qué una idea y no otra, de dónde viene esa idea…
Así, se irá depurando el concepto, pensamiento, idea a la que queremos llegar.
·         Problematizar: precisar aun mas donde hemos llegado, con posibles problemas o dudas que no han surgido aún.
·         Conceptualizar: dar como resultado final una palabra. Pero, cuál, por qué esa, qué la diferencia de otras…
Se podría decir que estas serían competencias para introducir al filosofar. Pero, hay tres capacidades filosóficas básicas, para que se del filosofar.
1.       El problematizar
2.       Conceptualizar
3.       Argumentar
Para mí, las tres son importantes. Pero, si he de elegir entre una sería argumentar. Pues, habría que utilizarla constantemente. Hay que argumentar, justificar, por qué estamos ante un problema, por qué ese es el concepto para discutir. Y, en muchos otros casos.
Pero, ante esto o podemos enfrentarnos de cualquier modo. Como señala Oscar Brenifier, hay una serie de actitudes filosóficas. Estas actitudes son necesarias tanta para explicar la Filosofía, como para introducirnos en el filosofar. Las actitudes filosóficas son necesarias para todo acto de filosofar. Estas actitudes son:
-          Sosegarse: hay que estar tranquilo, relajado, para poder ver, preguntarse el por qué de lo que nos rodea, de lo que somos, de lo que hay.
-          Ignorancia adquirida: para mí, esta actitud es vital en filosofía. Pienso que el adolescente le costará adquirirla, quizá por experiencia personal. Pero, hasta que no reconoces que no sabes nada, no aprenderás nada. La soberbia nos obstaculiza el camino. Que la luz sea “solo se que no se nada”.
-          Autenticidad: que sea el “YO” filosófico el que se exprese. No nos coarte el interés, el miedo, los pensamientos políticos. Que se hable con nuestros propios pensamientos.
-          Empatía/Simpatía: volviendo a la capacidad de argumentar, no se puede llevar una discusión filosófica sin una actitud empática.
-          Confrontación: hay que tener el poder de asumir y llevar la confrontación, algo negativo, hacia un dialogo/discusión positiva.
-          Asombro: que nos asombre lo nuevo, entendido nuevo como algo novedoso para nosotros.
-          Confianza: el escepticismo que se mueve en Filosofía es peligroso, hay que tener confianza.
Para finalizar, creo que estas actitudes deberían estar presentes en cualquier materia del curriculum académico. Y, por supuesto, volver a ser una materia obligatoria, y desde edades mas tempranas. Que la duda impere desde siempre.
Por ello, dejo este interesante video sobre el arte de la pregunta. 
Y, este sobre cómo introducirse en la práctica filosófica. Ambos de Oscar Brenifier


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